La Expectativa del Caos
Se conoce
como “expectativa” (palabra derivada del latín
exspectātum, que se traduce como “mirado” o “visto”) a la esperanza, sueño o
ilusión de realizar o cumplir un determinado propósito. Una expectativa es lo
que se considera lo más probable que suceda. Es también una suposición centrada en el futuro, puede o no ser
realista. Existen muchos tipos de expectativas: de
logro, de posibilidad futura, vida, empeoramiento
o catastrófica, curiosidad, esperanza, laboral, personal, etc.
Todos hemos pasado por alguna de ellas. Pero la que compete a este artículo, es la de empeoramiento o catastrófica. Pues supone, toda una activación de alarmas emocionales, de los sistemas que regulan el metabolismo. Cuando se mantiene en el pensamiento una expectativa de empeoramiento o catastrófica, se activan los sistemas de representación visual interno del cerebro. A su vez, el sistema sensorial, vestibular y neurovegetativo en general.
Esto
permite que el estrés se active en el
organismo y la supuesta amenaza, que es más perceptual y emocional, activan las reservas energéticas del cuerpo, inhibiendo los
sistemas fisiológicos que no poseen la finalidad inmediata de la supervivencia
del sujeto.
Por ejemplo, si piensas que tu hijo se va a matar en un accidente, (tan solo tiene 5años), la valoración interna futurista que crea la persona del supuesto evento, con los años pueden hacer que le suba la presión arterial, cada vez que piense en esa situación, si crea una imagen del velorio o la pérdida, el organismo puede activar un mecanismo de descarga de glucógenos y bajarle el azúcar a la persona, creyendo posteriormente que es hipoglucémica o que padecerá de diabetes.
Se llenará de espasmos, pues el organismo prepara los músculos para enfrentar la situación de peligro o escapar del mismo, como mecanismo de supervivencia. Es decir, nuestras cogniciones, juegan un papel importante en la salud general, los desórdenes o desequilibrios hormonales y metabólicos, el sistema inmunitario, intestinal, nervioso.
La respuesta de estrés también tiene un alto valor adaptativo. Pues nos prepara para la supervivencia, en situaciones reales y extremas, como en los actos terroristas, ante situaciones de violencia, catástrofes naturales, etc.
Lo importante, es reconocer cuando solo somos catastróficos en nuestras expectativas y buscar ayuda para que un Terapista Cognitivo-Conductual y/o Life Coach, nos ayude a identificar las distorsiones de pensamiento que utilizamos y así evitar desgastar el organismo innecesariamente. Recuerdo a mi madre que cada vez decía‟ nadie se muere, en la víspera”.
Con mucho cariño
Dra.
Aracely Ortiz López
Psicóloga,
Hipnoterapéuta, L.C.I., T.C.-C.
@Reprograma
Tu Mente
Tels.
787-869-5009 y 787-375-6839
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